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En medio de una coyuntura de retrocesos radicales en los derechos de los trabajadores impulsados por el impopular Gobierno de Michel Temer –que derrocó a Dilma Rousseff–  una grabación pone en jaque al presidente, que puede caer en cualquier momento. Aferrado al poder, Temer dio una señal peligrosa este miércoles, llamando a las Fuerzas Armadas a la capital para contener las protestas que piden su salida, y anulando el decreto al día siguiente. 

La tentación de decir ‘no’ a la propuesta de entrevistar a Pablo Iglesias (Madrid, 1978) para El Salto es grande. Las dificultades de hacerla son varias: que se interprete como una continuación de la campaña electoral constante en la que viven los partidos políticos; que el entrevistado rodee con palabras las preguntas más críticas o las tilde de ‘ideológicas’; o que dé respuestas de argumentario, prefabricadas y adaptadas al público al que le interesa agradar. Pero hemos venido a jugar.

Texto: Michaël Dias El 23 de abril, la primera vuelta de la elección presidencial francesa supuso un terremoto, aunque no una sorpresa, para los dos principales partidos del país. El Partido Socialista y Les Républicains han quedado fuera de juego y la segunda vuelta verá enfrentarse al liberal Emmanuel Macron a Marine Le Pen, candidata de la extrema derecha. Ante esta situación, los simpatizantes de izquierda se encuentran divididos sobre la estrategia a adoptar: votar a Macron para impedir que Le Pen acceda al poder, votar en blanco o abstenerse, considerando que el liberalismo representado por el primero es la causa del fascismo encarnado por la segunda. A diferencia de lo que ocurrió en 2002 con la presencia de Jean-Marie Le Pen en la segunda vuelta, el resultado no se ha traducido en una reacción inmediata contra la extrema derecha, sino más bien en el rechazo a elegir entre los dos candidatos. El llamamiento de hace 15 años al “frente republicano” ha sido en gran parte

Por J. Garín (@nolescreas) A pesar de que la policía de Canadá se había mostrado reticente a ofrecer datos sobre los dos detenidos por el atentado en una mezquita de Quebec con el objetivo evitar especulaciones, el 30 de enero varios medios españoles publicaron una serie de informaciones basadas en una filtración. El País aludía al “origen marroquí” de “al menos uno de ellos”. Finalmente el único acusado era aquel cuyo lugar de nacimiento daba igual. Sobre esas mismas fechas El País publicaba el artículo “España también tiene noticias falsas”. Entre los ejemplos citados para ilustrarlo no aparecían el currículum amañado de Monedero, el listado de calles a eliminar por el ayuntamiento de Madrid o la relación de Podemos con la agresión a Rajoy en Pontevedra. Todas estas informaciones eran falsas y fueron publicadas por el propio diario. Las noticias que sí recoge el artículo tienen en común su éxito en redes sociales y que proceden de “pequeños blogs” cuyo “negocio consiste en

[vc_row css=".vc_custom_1488220924822{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text]El número 1 consta de cinco ediciones territoriales –Andalucía, Aragón, Galiza, Madrid y Navarra– y una edición general para el resto. La edición digital completa, exclusiva para socios/as, cuenta con un sumario interactivo (en la página 12) y enlaces en distintos elementos (fotos, vídeos, links externos, publicidades) para enriquecer la lectura.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488219849321{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221977143{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto #1 Edición general [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220077688{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221966685{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto Andalucía #1 [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220059430{padding-right: 0px !important;padding-left: 0px !important;}"][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220134123{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221959572{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto Aragón #1 [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220290650{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221950941{padding-bottom: 40px !important;}"] O Salto Galiza #1 [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220329480{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221942943{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto Madrid #1 [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220471704{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221934538{padding-bottom: 4px !important;}"] HORDAGO - El Salto #1 [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row]

Continuamos con el debate entre Helios F. Garcés y Santiago Alba Rico sobre izquierda y racismo. Los textos anteriores pueden leerse en El Salto y en Cuarto Poder. Texto: Helios F. Garcés Foto: Nùria Especialmente desde que la tan magnética como conflictiva palabra “decolonial” comienza a sonar con creciente frecuencia –lo cual no quiere decir con mayor honestidad– en el Estado español, son cada vez más las voces que se preguntan aparentemente angustiadas, desorientadas e incluso a menudo airadas qué función específica deben ocupar las subjetividades occidentales construidas como blancas en la lucha contra el racismo. Es de vital importancia advertir que los cuerpos/mentes que forman parte de las comunidades racializadas –sean cuales sean los marcadores que organizan las opresiones que les afectan– ya combaten suficiente violencia y complejidad como para destinar parte de su preciada energía en resolver las preguntas que las personas blancas lanzan sobre sí mismas desde la fanoniana zona del ser. No obstante, conviene permanecer en un estado de alerta

¿Qué pasaría si millones de mujeres en el mundo que se encargan de atender y cuidar a otras personas de manera no remunerada se pusieran en huelga y dejaran de asumir esas responsabilidades? “El 8 de marzo nosotras paramos”. Bajo esta consigna el movimiento feminista de Madrid se suma este 8 de marzo al paro internacional de mujeres convocado en más de 40 países. Más que un minuto de silencio que quede en papel mojado, pretende ser un grito común que resuene en todo el mundo para denunciar los asesinatos a mujeres, la desigualdad en el reparto del empleo y en el salario o el trabajo de cuidados. Y en el punto de mira, exigir el fin de las violencias machistas.