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“Muchos consideran que Siria en sí es una gran prisión”

Texto: Fabiola Barranco (@FabiolaBarranc1)
Fotografía: Álvaro Minguito

La lucha por la defensa de los derechos humanos y de los presos políticos marca la vida de Noura Ghazi, una joven de Damasco que ejerce la abogacía desde 2004. Pero esta inclinación e historia vienen de lejos. Ella es hija de un importante sindicalista y miembro de la Unión Socialista Árabe Democrática en Siria, detenido en nueve ocasiones, la última de ellas, desde 1992 hasta 1994, durante la tercera década de poder en el Gobierno de Hafez al-Assad, padre de Bashar, actual presidente sirio.

“Cuando tenía doce años, llevaron a mi padre a juicio. Al verle quise abrazarle, pero un oficial me empujó y me gritó para impedirlo. En ese momento le dije que un día sería abogada para defender los derechos de gente como mi padre”, así cuenta Noura el origen de su vocación, aprovechando su visita a Madrid, invitada por Amnistía Internacional.

El caso de su padre no es anecdótico, ya que asegura que todos sus amigos han pasado por prisión, y en su familia el marido de su mujer ha sido arrestado tres veces desde el inicio del conflicto en Siria. “Quizás soy la única de mis amigos que no ha sido encarcelada –explica con cierto asombro, aunque no se libra de la represión–. Por ejemplo, entre 2006 y 2007, quise recuperar información de niños y niñas que vivían en la calle para poder buscar una solución. Se trataba de un tema social, pero fue algo que no le gustó al Gobierno y por ello me detuvieron e interrogaron”.

La vida de Noura, como la de tantos sirios y sirias, sufrió un cambio importante en el año 2011. Una transformación que no sólo notó en el día a día de su trabajo, cuando acudía a un tribunal en el que aumentaba sustancialmente los retenidos, llegándose a contabilizar entre 150 y 200 diarios; sino también en el plano personal.

Durante el primer mes de protestas populares desencadenadas a lo largo y ancho del país árabe, exigiendo derechos sociales al principio y más tarde la caída del régimen, conoció al amor de su vida, Bassel Khatabri, un chico palestino sirio conocido por su activismo social y por defender la libertad de información en internet. Llegó a ocupar el puesto 19 dentro de los 100 Top Global Thinkers (los 100 pensadores más relevantes) de la revista Foreign Policy, por “insistir en todas las opciones de revolución pacífica en Siria”.

Cuando Noura pronuncia su nombre o habla de él, le cambia el gesto de manera repentina y constante. En cuestión de segundos pasa de la sonrisa a un llanto ahogado en la garganta. “Nos conocimos durante la revolución, en Duma tras las manifestaciones. Después nos encontramos varias veces por casualidad y no sólo nos hicimos amigos, también éramos cómplices en actividades de defensa de los derechos humanos”. Así se convirtieron en compañeros de amor y de lucha, por lo que planearon casarse pronto. Pero dos semanas antes de la fecha prevista para el enlace, el 15 de marzo de 2012 –primer aniversario de las protestas en Siria–, Bassel fue arrestado y Noura no supo, hasta pasados nueve meses, que su prometido se encontraba en la cárcel de Adra después de haber pasado un mes en la prisión de Saydnaya, recientemente en el punto de mira por un informe publicado por Amnistía Internacional en el que recoge testimonios de supervivientes de torturas en este centro penitenciario situado a 30 kilómetros de Damasco, y donde, según señala la ONG, han sido ahorcadas hasta 13.000 personas desde 2011 hasta 2015.

No sabíamos cuándo sería liberado, o si alguno de los dos iba a morir, o si yo iba a ser la siguiente en ser arrestada…

Vivir bajo la incertidumbre que empezaba a engullir la vida en Siria les animó a retomar sus planes frustrados de boda, y finalmente se casaron en diciembre de ese mismo año, durante el cautiverio. “No sabíamos cuándo sería liberado, o si alguno de los dos iba a morir, o si yo iba a ser la siguiente en ser arrestada… Entonces decidimos no esperar para cumplir nuestros sueños”. Un anhelo estancado desde el 30 de septiembre de 2015, la última vez que se vieron. Desde entonces no tiene noticias de su paradero, aunque se teme que haya sido ejecutado.

Su recuerdo siempre la acompaña. Aunque no sabe dónde está, siente que está con ella “en todo momento”. Desesperada, pero con entereza, asegura que ha intentado dar con su paradero “una y otra vez”. “Tengo miedo de saber la verdad sobre lo que le ha ocurrido, no puedo creer que está muerto”.

Estando Bassel encarcelado, él fue testigo de todas las visitas que Noura hacía a otros presos, para darles apoyo y a la vez para recopilar sus testimonios y poder reclamar justicia. De sus más de diez años de experiencia como abogada en centros penitenciarios, reconoce que se ha encontrado con gente que le “ha impresionado mucho por atravesar situaciones muy delicadas”. Y sin hacer mucho esfuerzo para recabar en su memoria, pone como ejemplo a un señor de unos 60 años que no sabía nada de su familia y al recibir la visita de Noura se agachó dejando caer la cabeza sobre sus pies, deshaciéndose en lágrimas. “Ni Bassel ni yo pudimos evitar el llanto”, relata con un tono de voz quebrado por el recuerdo. “No puedo separar mis sentimientos de mi trabajo, porque vivo con esta gente y ellos viven conmigo”, y a la vez lamenta que es “muy triste porque tratas con muchas personas que están destrozadas y te sientes mal y responsable de ellas”.

Desde el principio del conflicto en Siria, son muchas las voces que denuncian las detenciones y desapariciones forzosas. El pasado mes de febrero una ciudadana española se querelló ante la Audiencia Nacional contra nueve altos mandos de las fuerzas de seguridad y de inteligencia militar sirias a los que acusa de detener ilegalmente, torturar y ejecutar a su hermano en Siria en el año 2013. Por otro lado, la Red Siria de Derechos Humanos estima que hay 106.000 detenidos en Siria, de los cuales 90.000 están bajo custodia gubernamental, mientras que el resto está a cargo de grupos armados opositores, también responsables de abusos.

Las cifras que baraja Noura sobre el número de personas encarceladas asciende a las 200.000, pero “no se puede probar que sean presos políticos, porque están acusados de estar relacionados con el conflicto; sin embargo, el 70% de la gente desaparecida ha sido arrestada por pertenecer a regiones que están bajo control de otros grupos de oposición o por tener familiares que están luchando en algún grupo”, explica la abogada.

El 70% de la gente desaparecida ha sido arrestada por pertenecer a regiones que están bajo control de otros grupos de oposición o por tener familiares que están luchando en algún grupo

Además, puntualiza que la situación que se vive entre rejas “depende de si se trata de centros de detención custodiados por policías y donde no se sufren demasiados abusos. Pero en los otros tipos de prisiones, como las secretas o las militares, la situación es muy mala, se practican torturas de manera sistemática, alrededor del 30% están muriendo debido a las malas condiciones de vida dentro de los centros de detención”.

Al mismo tiempo recuerda que mujeres y niños no están exentos de esta realidad. “En la Prisión Central en Damasco, que tiene un sector para mujeres, la situación no es muy mala, pero lo peor es que la mayoría están con sus hijos dentro. Ahora hay 36 niños, de los cuales cuatro han nacido en la cárcel”.
“Pero en otros centros de detención muchas mujeres están sufriendo las torturas como los hombres. También los niños; ahora sabemos del caso de 10 niños arrestados. Todos son torturados y algunos tienen sentencias de muerte”.

Pero la vida fuera no está libre de peligro. “Muchos consideran que Siria en sí es una gran prisión”, dice Nura. Aunque a pesar de las dificultades y del entorno hostil, ella asegura que intenta “llevar una vida lo más normal posible” porque, aunque se queje de llevar más de 45 días sin suministro de agua en Damasco, “no sabemos qué pasará al día siguiente”.

Al hacer balance de estos seis años de conflicto en Siria, que tuvieron una antesala de cuatro décadas de represión, Noura comparte las reclamas de la sociedad siria. “Pedimos justicia. Antes teníamos sueños de vivir en un Estado de derecho, pero todo eso se ha evaporado”. Lo dice alguien que participó en las primeras manifestaciones y que si pudiera volver atrás en el tiempo “volvería a hacerlo”, aunque con amargura lamenta: “Nos han robado nuestra revolución”. “Nosotros avisamos a la gente de que no usaran las armas porque íbamos a perder si hacían eso, pero desafortunadamente fue lo que ocurrió. No es nuestra culpa, aunque quizás tuvimos errores; es culpa de las agendas internacionales en Siria, que tristemente nos han llevado al punto en el que estamos ahora, pero no me arrepiento de haber formado parte de esas manifestaciones, porque era algo que tenía que ocurrir”, sentencia.

Hay que detener esta violencia y exigir responsabilidad sobre quienes la han provocado, para así llegar a la reconciliación

Con el devenir de la tragedia que asola el país, Noura cree que “hay cosas en Siria que nunca volverán”, no obstante, el camino de la justicia para ella pasa por dos puntos: “Detener esta violencia inmediatamente, ya hemos sufrido bastante en el pasado, y exigir responsabilidad sobre quienes han provocado esta violencia y llegar así a la reconciliación”.

Su posicionamiento no cae sobre papel mojado, todo lo contrario. Además de recopilar testimonios de vulneración de derechos y víctimas de guerra, Noura creó junto a otras cinco mujeres familiares de detenidos y desaparecidos forzosos un grupo que han bautizado como Familias por la Libertad, para hacer “demandas humanitarias y legales” y que presentaron en la sexta ronda de Conversaciones de Ginebra.

Unas reivindicaciones que no sólo están transmitiendo a instituciones como Naciones Unidas o la Unión Europea, sino que también quieren hacer llegar a Rusia, aliado principal de las fuerzas gubernamentales, porque consideran que “es quien tiene el poder fáctico sobre Siria”. En este sentido explica que, desde Familias por la Libertad, tienen que “hacer presión sobre el Gobierno y otros grupos armados en Siria para exigir justicia por los detenidos y desaparecidos, y una forma directa de hacerlo es presionando a las autoridades que tienen el poder y una presión real sobre el régimen sirio”, como es el caso de Moscú, y a la vez pone como ejemplo a Turquía como influyente potencia sobre grupos opositores.

Noura se agarra a la esperanza para hacer frente a un futuro que la asusta y en el que cree que, para que “Siria vuelva a ser de los sirios y de las sirias, se necesita un milagro”.

Comments

  • jose lara cutillas
    REPLY

    ¿cuanto cobra por desestabilizar un estado como Siria para llenarlo de terroristas como hicieron en Libia? Estamos hartos de la publicidad mediatica de la oligarquía interesada en saquear todos los recursos del planeta asesinando a la población.
    Cuando alguien comete un delito es detenido y acusado con derecho a una defensa y si es culpable condenadoexsisten leyes injustas y juicios manipulados pero en su mayoria ocurren en los paises mas occidentales y “civilizados”

    4 abril, 2017
  • Jesús Paz
    REPLY

    Otr@s, sin embargo, de lo que estamos hart@s son de los dogmáticos y huecos discursos conspiranoicos “asadistas”. ¿Por qué no deja Asad que entren observadores independientes en las cárceles? Trascendental pregunta, que lleva años sin respuesta por parte del régimen sirio. Tampoco el eurodiputado de Izquierda Unida, Javier Couso, le ha preguntado nunca por las cárceles cuando se ha entrevistado con él, ni ha mostrado el más mínimo interés por lo que pasa en ellas: recordémoselo a esa formación cuando nos pida el voto en las próximas elecciones o cuando Anguita nos hable de la defensa de los derechos humanos.

    4 abril, 2017
  • Jesús Paz
    REPLY

    Lo otro, la “publicidad mediatica de la oligarquía interesada en saquear todos los recursos del planeta asesinando a la población” ya lo teníamos más que visto. Lo que no me esperaba en ciertos ámbitos de la “izquierda” era esta absoluta insensibilidad por el destino de la gente que salió a la calle en Siria a protestar pacíficamente, como hicmos aquí otro 15M, y como bien describe Noura, y que esa misma izquierda mantenga esa actitud negligente ante la conculcación de derechos humanos básicos.

    4 abril, 2017
  • José Martínez Carmona
    REPLY

    Aunque diga la verdad, que posiblemente la dice, en lo que concierne a su propia experiencia, Noura es abogada y supongo que sabe en qué mundo vive. Entrar de lleno, con su silencio, que no puede ser involuntario, en una argumentación que, rehuyendo lo ocurrido en Afganistán, Irak, Yugoslavia, Libia, ukrania, yemen, Israel…, y silenciando el apoyo yankee, israelí, saudí, turco,,, y la venta de armas de las llamadas democracias europeas a sus criaturas terroristas: Issis, Al caeda, etc… justifica la sospecha de alimentar una posición coincidente con los intereses del Imperio. Mi punto de viste es que los lectores de Saltamos encuentren en el mensual análisis que tengan en cuenta la geopolítica desde un puntos de vista sociopolíticos de izquierda.

    4 abril, 2017
    • agus
      REPLY

      De pacíficos tenían lo mismo que ahora la “oposición” venezolana.

      25 abril, 2017
  • luismanuel.rguezgarcia@gmail.com
    REPLY

    Haciendole el trabajo a Al-Nusra

    4 abril, 2017
  • Carlos Lemuria
    REPLY

    Lo ocurrido en Oriente Medio tiene su origen en el control por parte de las potencias colonialistas tras la primera guerra mundial de un área geográfica donde poder lograr el sustituto del carbón para los estados vencedores tras la contienda en su desarrollo industrial. Dicho control ha pasado por diferentes fases: creación de estados artificiales en la zona, el problema palestino, la desestabilizaron para logra petroleo barato, la confrontación entre EE.UU y la URSS por el control geopolítico tras perder poder los estados europeos, el problema de la crisis capitalista y de los estados-nación en el aspecto global económico y el intento de desviar la atención del mismo a través de la desestabilización de estados que participaban de la geopolítica-económica de los mercados pero eran vulnerables por no estar definidos claramente en el marco capitalista, los enemigos perfecto en un irreal antagonismo entre el capitalismo de estado y el socialismo de estado.

    En Siria la conculcación de los derechos humanos, el no reconocimiento de la realidad kurda y el derecho como pueblo a una auto-administración autónoma, la corrupción, han sido una realidad que no puede justificar discurso alguno donde se antepongan la dignidad de las personas, su derecho a la libertad y a la justicia con perogrulladas de geopolítica antiimperialista donde las pretensiones de los estados priman a la realidad y necesidad de las personas.

    Mientras no pongamos al ser humano en el centro del análisis a partir del cual se estructura la sociedad y las necesidades que tenemos como especie las cuales han de ser coherentes con lograr mantener la biodiversidad del planeta, algo que actualmente no sucede.

    5 abril, 2017
  • Malady
    REPLY

    Yo nunca me haría socio de El Diario o de Publico. Pronto empezamos.

    5 abril, 2017
  • Carlos Lemuria
    REPLY

    El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata a dirigido una operación policial contra la familia del presidente sirio Bachar el Asad por presuntos delitos de blanqueo de capitales cometido por organización criminal. La investigación judicial ha permitido localizar 503 propiedades de Rifaat El Asad tio del presidente sirio y sus familiares

    El magistrado, que ha ordenado el registro de 15 inmuebles en Marbella y Puerto Banús, y ha bloqueado las cuentas corrientes de 16 personas físicas y otros 76 depósitos de personas jurídicas considera que los fondos –más de 300 millones de euros- proceden del saqueo de las arcas del Estado sirio.

    Bashar al-Asad está siendo “criminalizado” por lo que hizo su padre, que inmoralidad, porque hemos de criticar al presidente de Siria, cuando no lo hacemos, por ejemplo, con nuestro monarca, quien se atreve a usar la misma vara de medir. El actual presidente no es responsable de las posibles actitudes delictivas de su tío, ni de la desviación de dinero del estado a las arcas de la familia al-Asad, quien recordemos, es un referente del antiimperialismo socialista postsoviético, y ese es el gran problema, que tanto duele a la derecha, la izquierda domesticada y esos kurdos, que no dudan en aliarse con EE.UU o Rusia sin ningún reparo y sin ningún criterio ideológico consecuente con la causa socialista histórico-ortodoxa a nivel internacional .

    Por lo tanto, ni caso a estos relatos, fruto del odio ideológico.

    (Firma: Troglodita postsoviético, neo-antiimperialista pseudohiperrealista)

    5 abril, 2017
  • José Martínez Carmona
    REPLY

    Es cierto que había en Siria conculcación de los derechos humanos ¿No se conculcan los derechos humanos en Estados Unidos, en Francia, en turquía, en Arabia Saudí, en España?…Meter a Siria en una guerra terrorífica para, supuestamente instalar una “democracia” más como las que tenemos en Afganistán, Irak o Libia, tras consumar los asesinatos de Sadam Huseín y Gadafi ? ¿Los pretendidos defensores de los derechos humanos han analizado los acontecimientos en Ejipto? El tirano Mubarak, uno de los “hijos de puta de la casa blanca” ha salido libre a la calle y el ejército, que impone su dictadura sangrienta al pueblo continúa recibiendo miles de millones de EE UU para comprar armas y mantener subyugado al pueblo palestino…¿Se puede llamar a eso “poner el ser humano en el centro?
    La farsa imperialista pretende defender la democracia y los derechos humanos sembrando el caos, el terror y el odio. Ingredientes imprescindibles para recomponer la necesaria guerra fría sin la cual se hundiría el complejo industrial armamentístico. No olvidemos esta verdad absoluta: las armas no se fabrican para ser almacenadas.

    5 abril, 2017
  • Bogdánov
    REPLY

    Ciertamente se conculcan los derechos humanos en EE.UU donde aun existe la pena de muerte, de igual forma que en China, por ejemplo. Francia participa de la sociedad del espectáculo que diría Guy Debord, al igual que el resto de estados europeos. Los países que comercian y mantienen relaciones con sistemas como el de Arabia Saudita o permiten pasivamente la deriva autoritaria demencial del estado turco, no son sino exponentes del mundo en que vivimos, de los estados-nación donde la economía esta al servicio de los mercados, donde la diversidad cultural es cada día mas complicada en sociedades donde el nacionalismo prima con respecto a la solidaridad entre los pueblos, pues los pueblos están sometidos por los estados al servicio de multinacionales deshumanizadas.

    Hemos de aprender del colonialismo, capitalismo, imperialismo, pero para ello hemos de pensar donde esta su origen, cuales han sido la causa de los mismos y de que forma vencer las causas de su existencia. Thomas Sankara fue asesinado en África por tener claro de que forma superar la etapa colonial que vivió Burkina Faso y ser una muestra real de soluciones para su continente, pero hoy en día en su continente crecen las empresas que pretenden crear centrales nucleares, vendiendo la inaceptable realidad de que el desarrollo industrial sera la solución a la miseria, falso, la miseria se vence cuando desaparece la injusticia y cuando los recursos naturales están al servicio del bien común respetando el medio a partir de un desarrollo ecológico donde el procomun es fruto de soluciones locales con un crecimiento descentralizado y no con transnacionales, ni monopolios.

    Y que tiene que ver esto con Siria, todo, porque Siria es un país que fue “vendido” a Francia, en el reparto colonial, tras el declive del imperio otomano; primero fue el mandato francés de Siria, luego el Estado de Siria (1924–30) y posteriormente la República de Siria (1930–1958). En 1958 y hasta 1961 Egipto y Siria formaron la República Árabe Unida (RAU), esta unidad política encontró aprobación y apoyo en la U.R.S.S. Háfez el-Ásad quien se convertiría en presidente del pais, fue enviado a completar su formación con militares soviéticos ingresando en el Partido Baath Árabe Socialista, siempre se opuso activamente a la unificación entre Siria y Egipto.

    Por lo tanto Siria paso de ser una colonia francesa a convertirse en el transcurso de los años en un aliado de la URSS, dentro del marco geopolítico entre bloques antagonistas y confrontados en el control de territorios para su propio beneficio.

    Pero la lucha por el control del petroleo, de oleoductos y gaseoductos, donde ha dejado a las personas, a los pueblos y sus gentes, donde queda la democracia del poder del pueblo, de las decisiones colectivas desde la estructuras participativas en la toma de decisiones, donde quedan las asambleas vecinales, donde las comunas de mujeres, donde el derecho de las minorías, donde la praxis revolucionaria para transformar la sociedad.

    León Tolstoy dijo: “Los temas más difíciles pueden explicarse al hombre menos espabilado si no se ha formado alguna idea previa de ellos; pero la cosa más sencilla no la puede entender el hombre más inteligente si está convencido de que ya sabe, sin sombra de duda, lo que se coloca delante de él.” pues aquí puede estar la respuesta a muchos de los comentarios a la entrevista a Noura.

    6 abril, 2017
  • Malady
    REPLY

    “Que cada cual saque conclusiones”
    Concluyo que eres un diseminador de propaganda a sueldo.

    12 abril, 2017
  • Vincenzo Megale
    REPLY

    Fui de los primeros suscriptores de Diagonal, qué pena descubrir (hace tiempo ya) que le hacéis el juego a Soros y sus amigos… Para el que quiera profundizar sobre el origen de las “revueltas pacíficas” en Siria:

    https://adolfoferrera.wordpress.com/2017/01/14/daraa-el-origen-censurado-de-la-guerra-terrorista-contra-siria/

    27 abril, 2017

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