Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer vitae adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget ut, dolor. Aenean massa. Cum sociis pretium qui asem. Nulla consequat massa quis.

Popular Post

Sign up for newsletter
[contact-form-7 404 "Not Found"]

Author: Salto

[vc_row css=".vc_custom_1488220924822{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text] El número cero consta de cinco ediciones territoriales –Andalucía, Aragón, Galiza, Madrid y Navarra– y una edición general para el resto. La edición digital completa, exclusiva para socios/as, cuenta con un sumario interactivo (en la página 12) y enlaces en distintos elementos (fotos, vídeos, links externos, publicidades) para enriquecer la lectura.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488219849321{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221977143{padding-bottom: 40px !important;}"] Edición general [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text] [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220077688{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221966685{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto Andalucía [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220059430{padding-right: 0px !important;padding-left: 0px !important;}"][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220134123{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221959572{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto Aragón [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220290650{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221950941{padding-bottom: 40px !important;}"] O Salto Galiza [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220329480{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221942943{padding-bottom: 40px !important;}"] El Salto Madrid [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=".vc_custom_1488220471704{padding-right: 20% !important;padding-left: 20% !important;}"][vc_column][vc_column_text css=".vc_custom_1488221934538{padding-bottom: 4px !important;}"] HORDAGO - El Salto [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_wp_text] [/vc_wp_text][/vc_column][/vc_row]

Correr para coger el tren. Transbordo. Metro. Móvil. Hablar. Pisar. Volver. Ver. Mirar. Charlar. Saltar. Vecinas, amigos, compañeras que no paran. Barrios, distritos, ciudades, pueblitos que se mueven. Lo hacen lejos de la sala en la que se reúne un consejo de administración. Lejos de las cristaleras de esas torres, de los baños del Congreso, de los hombres de negro y de las fusiones bancarias. Los seis millones y medio de personas que viven, trabajan y mueven la Comunidad de Madrid desbordan la mirada que reflejan las páginas de los diarios y los millones de frames que se resisten a alejarse del kilómetro cero. La ciudad de los ministerios, de los altos funcionarios, del presidente del Gobierno, la capital: la villa y corte es una pequeña realidad sobrerrepresentada. A veces, caricaturizada: “¡Flame en Twitter por la peatonalización de Gran Vía!, ¡debate nacional por un pictoplasma!”, corean mientras pierdes el metro. Una representación que, de tan lejana, a veces parece imaginaria. Por eso

De Pamplonauta a Hordago en un año: una mudanza vertiginosa. No ha sido precisamente un salto con pértiga a lo Serguéi Bubka, producto del planificado y concienzudo entrenamiento postsoviético, sino más bien un ejercicio fosbury de advenedizo universitario del que todo el mundo se ríe y que ensaya una nueva técnica —trayectoria transversal para, aprovechando la eficiencia biomecánica, saltar de espaldas— que sorprende a todo el mundo. Del Pamplonauta, irreverente medio municipalista de Iruñea, a Hordago, un ¡aquí está! en toda regla a favor de la comunicación crítica en estas tierras. Oteiza nos advertía de que “la aventura puede ser loca, pero el aventurero debe ser cuerdo”. Queríamos redoblar nuestra apuesta mediática en el nuevo ciclo político y para ello teníamos que dar un vuelco notable cambiando de formato, frecuencia y tamaño, pero esto solo era posible en compañía de saltadoras experimentadas. Y así es como nos hemos encontrado con las compañeras de El Salto estatal, que desde el veterano Diagonal,

[caption id="attachment_4058" align="alignleft" width="227"] Portada galega nº0[/caption] Parece claro que a sanidade, a educación e a protección social son dereitos básicos para as persoas. Todas somos conscientes do que supón a súa privatización e mercantilización. Que pasa coa información? Temos que reivindicala tamén como dereito básico que é, dereito a unha información libre, veraz e contrastada. Mais a liberdade de información está distorsionada. A pluralidade que nos venden baséase no “libre mercado”, cuns medios concentrados en poucas mans, financiados por grandes empresas ou apoiados polo poder político que toque. O que se publica e como se publica obedece a determinados intereses, e non adoitan ser os das maiorías sociais. Nós non queremos ser neutrais, estamos situadas. Non xogamos á fraude da obxectividade. Aí están os medios comunitarios e os alternativos, que dependen dos seus lectores e fomentan o pensamento crítico para a transformación social. E aí é onde nos encadramos os máis de 20 medios que decidimos artellar O Salto, sumando inquedanzas desde

Presentamos emocionadas el número 0 de El Salto Andalucía. Personas, colectivos y medios locales estamos tejiendo en el sur, en coordinación con otros territorios, un nuevo medio de comunicación. Queremos hacer un periodismo libre y diferente, que tenga utilidad social y que no esté al servicio de poderes económicos y políticos. Eso significa poner en el centro a las personas suscritas: para sostener un proyecto independiente y para tomar decisiones fundamentales. Queremos hacernos muchas preguntas, las que ignoran los grandes medios con aluviones de datos vacíos y el uso de fuentes oficiales como sentencias: ¿por qué el paro en Andalucía es muy superior al estatal? ¿Por qué tanta gente sigue perdiendo su vivienda? ¿Por qué existe una emigración constante y silenciada de la juventud andaluza? ¿Por qué perviven en el mundo rural formas de propiedad latifundista? ¿A quiénes benefician los recortes sanitarios? ¿Qué ocurre con la corrupción en Andalucía? Queremos mostrar muchas historias. Las que, rebosando dignidad, son silenciadas o manipuladas. Todas

Ya estamos aquí. Actualmente en AraInfo nos encontramos en un estado de ‘locura transitoria’ en el que el esfuerzo, la ilusión y las ganas de seguir realizando un periodismo independiente, todo ello a partes iguales, se funden con la materialización de este nuevo proyecto basado en la colaboración entre medios afines y financiado por la gente. En definitiva, una forma de ampliar la red de comunicación al tiempo que se fortalece el tejido asociativo. En esta segunda fase de la campaña de promoción de El Salto, y hasta que esté terminada la nueva página web, prevista para mayo, AraInfo seguirá publicando, como hasta ahora, las noticias diarias en Arainfo.org. Además, estará presente en el blog Saltamos.net, que se convertirá durante los próximos meses en un laboratorio de formatos y contenidos. Un espacio de experimentación para distintos soportes, enfoques, recursos digitales y formas de hacer periodismo. Asimismo, febrero se convierte en un mes clave para reforzar la estructura de El Salto con el

El Salto y la revista Atlántica XXII han llegado a un acuerdo para lanzar una web conjunta en Asturias que llevará el nombre de Atlántica El Salto. La campaña para conseguir el número de socios necesarios, que estimamos en 500, se inicia el 15 de marzo. Un proyecto que continuará la línea de investigación e “independencia radical” de la revista bimensual Atlántica XXII, que ha trabajado como pocas en destapar la corrupción de los grandes poderes en el Principado. La web combinará noticias, reportajes e investigaciones sobre Asturias con información estatal e internacional. Puedes hacer posible este proyecto haciéndote socio desde Asturias a través de este formulario.

[caption id="attachment_4058" align="alignleft" width="227"] Portada galega nº0[/caption] Parece claro que a sanidade, a educación e a protección social son dereitos básicos para as persoas. Todas somos conscientes do que supón a súa privatización e mercantilización. Que pasa coa información? Temos que reivindicala tamén como dereito básico que é, dereito a unha información libre, veraz e contrastada. Mais a liberdade de información está distorsionada. A pluralidade que nos venden baséase no “libre mercado”, cuns medios concentrados en poucas mans, financiados por grandes empresas ou apoiados polo poder político que toque. O que se publica e como se publica obedece a determinados intereses, e non adoitan ser os das maiorías sociais. Nós non queremos ser neutrais, estamos situadas. Non xogamos á fraude da obxectividade. Aí están os medios comunitarios e os alternativos, que dependen dos seus lectores e fomentan o pensamento crítico para a transformación social. E aí é onde nos encadramos os máis de 20 medios que decidimos artellar O Salto, sumando inquedanzas desde

De Pamplonauta a Hordago en un año: una mudanza vertiginosa. No ha sido precisamente un salto con pértiga a lo Serguéi Bubka, producto del planificado y concienzudo entrenamiento postsoviético, sino más bien un ejercicio fosbury de advenedizo universitario del que todo el mundo se ríe y que ensaya una nueva técnica —trayectoria transversal para, aprovechando la eficiencia biomecánica, saltar de espaldas— que sorprende a todo el mundo. Del Pamplonauta, irreverente medio municipalista de Iruñea, a Hordago, un ¡aquí está! en toda regla a favor de la comunicación crítica en estas tierras. Oteiza nos advertía de que “la aventura puede ser loca, pero el aventurero debe ser cuerdo”. Queríamos redoblar nuestra apuesta mediática en el nuevo ciclo político y para ello teníamos que dar un vuelco notable cambiando de formato, frecuencia y tamaño, pero esto solo era posible en compañía de saltadoras experimentadas. Y así es como nos hemos encontrado con las compañeras de El Salto estatal, que desde el veterano Diagonal,

Presentamos emocionadas el número 0 de El Salto Andalucía. Personas, colectivos y medios locales estamos tejiendo en el sur, en coordinación con otros territorios, un nuevo medio de comunicación. Queremos hacer un periodismo libre y diferente, que tenga utilidad social y que no esté al servicio de poderes económicos y políticos. Eso significa poner en el centro a las personas suscritas: para sostener un proyecto independiente y para tomar decisiones fundamentales. Queremos hacernos muchas preguntas, las que ignoran los grandes medios con aluviones de datos vacíos y el uso de fuentes oficiales como sentencias: ¿por qué el paro en Andalucía es muy superior al estatal? ¿Por qué tanta gente sigue perdiendo su vivienda? ¿Por qué existe una emigración constante y silenciada de la juventud andaluza? ¿Por qué perviven en el mundo rural formas de propiedad latifundista? ¿A quiénes benefician los recortes sanitarios? ¿Qué ocurre con la corrupción en Andalucía? Queremos mostrar muchas historias. Las que, rebosando dignidad, son silenciadas o manipuladas. Todas